27 07 2011Las velocidades relativas
Un factor importante que se debe tener en cuenta al circular en rutas y ciudades es la realidad de vehículos de distintas características circulando a diferentes velocidades. Es importante comprender lo que en física se denomina como velocidades relativas, que es el valor que determina la diferencia de velocidad entre dos objetos (en nuestro caso automóviles) entre sí. Por ejemplo, si un vehículo circula a 80 km/h y lo pasa otro que viene a 140, tendremos una diferencia de velocidad de 60 km/h, lo que resulta similar a encontrar un auto parado sobre el mismo camino mientras se transita a 60 km/h. En la Escuela hemos comprobado que, en general, el organismo de los conductores adapta sus reflejos a la velocidad de marcha. Quienes circulen a baja velocidad tendrán reacciones de manejo más lentas con respecto a quienes hagan lo contrario. Por lo tanto, cada cual hará las maniobras a su ritmo, el que le parece que es el correcto. Al que circula despacio le parece que el que anda más rápido viene como loco, y éste siente que el otro procede como una tortuga. Ambos creen íntimamente que tienen la razón pero, lamentablemente, no logran evitar el accidente. Comprendiendo esto, es importante tener una actitud de manejo que procure facilitar las maniobras de los demás Conductores.- En las ciudades para evitar situaciones que generen roces o choques innecesarios.- Y en la Ruta, porque la prioridad fundamental tiene que ser que todas las maniobras se hagan con la certeza de que finalizarán sin inconvenientes, ya que no hay tiempo ni lugar para los errores de apreciación.- Pero además, en última instancia, si alguien lo cometiera: Es posible que algún conductor realice una maniobra incorrecta o mal intencionada, pero no por ello tendrían que pagarlo todos con una tragedia.- En la mayoría de los casos “ceder” un espacio o una posición en el camino, o “facilitar” en lugar de “complicar” la situación para otro Conductor es la decisión que marca la diferencia entre una anécdota o una tragedia.- Paradójicamente, en contra de esto, hay que comentar que en muchas ocasiones tienen mayor facilidad para dispersar su atención con respecto al manejo.- Entonces, como regla general, siempre conviene mirar bien adelante para poder anticipar las maniobras, propias y ajenas,- También es importante estar atento a los espejos retrovisores. Muchas veces (especialmente si estamos circulando a baja velocidad) el peligro viene desde atrás. Los que manejen muy despacio para “ir seguros” deben tener en cuenta que el tránsito de hoy es en general más rápido que años atrás. Por lo tanto, conviene circular como mínimo a una velocidad cercana al promedio general del transito que lo rodea. Esto mejora mucho la seguridad. A veces, viajando muy despacio, nos exponemos a más riesgos que los imaginados porque, para otros vehículos que circulan por el mismo camino es como si estuviéramos parados. Algo similar, pero a la inversa, ocurre para quienes circulan rápido y encuentran vehículos lentos. Tampoco deben pretender que esos autos se adapten a su ritmo, o se corran para dejarlos pasar.- Es importante reconocer y aceptar la situación, para luego hacer las maniobras que correspondan y no crear problemas.- |